Eddie Robson Bn

 

ARTÍCULO DE CANTO

¿CÓMO EVITAR LA TENSIÓN MUSCULAR EN LOS AGUDOS?

Por: Eddie Robson

 






Generalmente muchos lectores me escriben preguntándome qué ejercicios deben de hacer para poder cantar agudos sin tensionar la garganta y sin quedarse roncos. Algunos otros me preguntan sobre ejercicios para que no se les salga el gallo, y otros preguntan cómo mantener agudos sin que sean falsete. Todas esas preguntas van enfocadas hacia la misma respuesta y uno de los grandes éxitos de un cantante. Quien logra dominar esos problemas les aseguro que será un gran cantante, por lo cual es muy difícil de lograr. Recuerden que si fuera tan fácil cualquiera lo haría y cualquiera podrías igualarse a Pavarotti. Sin embargo, la buena noticia es que es posible lograr eliminar esos problemas, la clave está en la laringe, por lo cual explicaré cómo se logra.


Muchas veces cuando platicamos con gente que dice saber de canto, la palabra más recurrente en la plática es el famoso “diafragma”, y siempre nos dicen “para cantar bien hay que cantar con el diafragma”. Desafortunadamente para todos aquellos que tenían esas creencias por técnicas de canto utilizadas para el canto de ópera, muchos de los conceptos y ejercicios que se siguen usando por estas técnicas han sido comprobados por la ciencia como perjudicantes para la voz y a su vez como generadores de lesiones funcionales, es decir, lesiones que siguen saliendo una y otra vez por la mala técnica al cantar. Es hasta mediados de la década de los años ochenta que la ciencia en ésta área comienza a crecer de manera exponencial por el surgimiento de aparatos para hacer estroboscopias laríngeas digitales. Nuevamente la tecnología digital nos permite una mayor valoración médica por las funciones con las que estos aparatos cuentan, como cámara lenta, imagen de alta definición, grabación a disco duro para el análisis de audio y de imagen profesional después de la captura. Esto era imposible de realizarse con técnicas de laringoscopias directas e indirectas que se usaban anteriormente, por lo cual imaginen la diferencia de utilizar un espejo para ver el reflejo de las cuerdas en contra de un estudio especializado por computadora. Gracias a esto, ahora podemos conocer mucho más acerca de las características de la laringe y descartar muchos mitos y creencias.


El diafragma tiene la función de regular el aire que metemos y sacamos, pero la laringe es el motor de la voz. Imaginemos la analogía con un coche. Los pedales de aceleración y freno serían el diafragma, ya que nosotros le decimos cuánto metemos o cuánto sacamos para que el coche avance más rápido o más lento. Pero el que hará todo el proceso de combustión, etc., es el motor, por lo cual, sin éste no podría trabajar el coche de manera correcta. Por supuesto que no podemos discutir si uno es más importante que el otro, ya que más bien, si no existe uno, el otro no puede trabajar. De la misma manera pasa en la voz, el diafragma regula el aire, pero es la laringe la que lleva el siguiente proceso y donde se genera el sonido.


La laringe no es un músculo o un cartílago en especial, sino un conjunto de ellos. En la laringe se encuentran situadas las cuerdas vocales y cartílagos como: aritenoides, tiroides y cricoides. También está el hueso hioides y los anillos traqueales entre otros. No entraré en detalle en el conocimiento de cada cartílago, ya que eso está más enfocado al estudio foniátrico. Lo importante en este artículo es saber que ahí se encuentran las cuerdas vocal y los músculos externos a ellas que son los que provocan la tensión, la ronquera y el rompimiento de las notas en los agudos. Para saber a qué altura de la garganta me refiero cuando hablo de las cuerdas y de estos músculos, sólo identifiquen la famosa “Manzana de Adán”, es ahí donde se posicionan las cuerdas y por consiguiente los músculos externos a ellas.


Entrando al tema del canto entonces, cuando subimos de tono, la laringe se sube, y cuando hacemos graves, la laringe se baja. Incluso posiblemente a algunos les ha pasado que cuando cantan un grave muy grave bajan la cabeza, o viceversa, cuando cantan un agudo muy agudo la suben. Eso es porque el movimiento de la laringe se los pide sin que ustedes lo tengan como un acto consciente. En este caso mucho se preguntan si es algo normal que esto suceda, y la respuesta es que sí. Siéntanse bien al saber que hasta a Pavarotti, Celine Dion, Mariah Carey, y quien sea su cantante favorito le pasa o le pasaba antes de tener una buena técnica de canto que evite que esto pase. ¿Pero entonces cómo es que Mariah Carey canta esos agudos?, si revisan su biografía por curiosidad, verán que entrena desde los 3 años de edad, y fue hasta los 21 años aproximadamente cuando comenzó a tener éxito ¡NO NACIÓ CANTANDO!, ni tampoco Pavarotti, ni Whitney Houston. Algunas personas tienen el don artístico, es decir, de expresión en el escenario, un buen odio, memoria musical y algunas otras características que les facilitan el proceso, sin embargo, los músculos y las cuerdas tienen las mismas características en todas las personas.


Sé que muchos dirán: “claro que no, hay quien tiene mejor laringe que otros”, pero regresando a las analogías, es como si analizáramos a un fisicoculturista. Todos tenemos tejido, músculos, etc., en las mismas partes , y hay a personas que se les facilita más el ejercicio que a otras por muchas razones, posiblemente alimentación, situación social, genética, etc., pero nadie puede cargar 200 kilos sino está entrenado. Nadie en el mundo nace con músculos para ganar una competencia. Para ser el campeón del mundo tiene que entrenar muchas horas al día. Pregúntense quién tiene cuadritos en el estómago sin haber hecho nunca ni un abdominal. Lo mismo es con los músculos de la laringe, hay que desarrollarlos como si fueran al gimnasio. La vocalización es por eso como el gimnasio de la voz, donde no sólo es para que se afinen, sino para que los músculos se fortalezcan y se posicionen de manera óptima, para que las cuerdas tengan un equilibrio entre su apertura y la presión de aire que sacamos, entre otras cosas.


Nuevamente sólo traten de leer la biografía de su artista favorito y verán que no llegó cantando, Whitney Houston también comenzó a los 3 años y a los 11 su formación y entrenamiento comenzaron a ser de una cantante profesional, siendo hasta los 20 años que firmó su primer contrato discográfico. Como podrán ver, trabajó casi 10 años de manera ardua para lograr que su laringe estuviera desarrollada para ser una cantante profesional. Pero en sí cuál es el problema de que la laringe se mueva. La laringe no sube ni baja por gravedad, sino porque los músculos externos a las cuerdas la empujan. Eso es lo que hace que haya tensión y que las cuerdas se lastimen. Entonces, entre más subimos de tono, la laringe sube más y más tensión hay, haciendo que las cuerdas se cierren por dicha tensión o que no aguanten la presión que le estamos mandando y se abran, produciendo el famoso “gallo”.


Lograr que la laringe se baje es más difícil en las mujeres, ya que por la sutileza de su voz, caen en el falsete más fácilmente creyendo que esa es su voz del habla. Y es aquí donde entra el porqué es importante cantar con la sensación del habla. Cuando hablamos, nuestra laringe está en su posición óptima, ni arriba ni abajo, por eso no nos lastimamos. Y en caso de que hablemos mucho con esa sensación posiblemente nos irritemos, pero no será por tensión muscular, sino por resequedad de las cuerdas, para lo cual sólo hay que tomar agua con la mayor frecuencia posible para que la mucosa se regenere.


De esta manera si mantenemos la sensación del habla sabremos que nuestra laringe no está subiendo ni bajando y podremos cantar tonos muy agudos, con fuerza y sin que se nos rompa la nota, pues los músculos externos a las cuerdas no participarán para hacer que se mueva y las cuerdas sólo harán su trabajo, que es vibrar el aire que le mandamos para generar el sonido. Para comprender mejor el movimiento del cual les hablo, sólo toquen su “Manzana de Adán” y traguen saliva. Sentirán cómo la laringe sube como mecanismo de defensa para que lo que traguen no se vaya por la tráquea sino por el esófago. Cuando puedan cantar con la laringe en su lugar sin que ésta se mueva, será cuando su voz sea increíble y lleguen a los tonos que siempre soñaron sin necesidad de esfuerzo. Claro que ese no es el final, ya que posteriormente viene la resonancia, la regulación del aire, el estilo, y muchas cosas más que hay que trabajar. Pero no se puede llegar a ser un gran cantante sino se tiene controlada la laringe.


Ahora sé que viene la pregunta sobre “cómo logro entonces bajarla o subirla”. Cada maestro tienes sus métodos y cada técnica es distinta, y es uno de los aspectos más importantes donde un maestro debe concentrarse. Pero cada persona tiene problemas distintos y como maestros, nuestro trabajo es identificar cómo podemos resolver los problemas de cada caso en específico, por lo cual les recomiendo como siempre que le pregunten a su maestro y que él trabaje en esa parte si es el caso que requieren. El trabajo en la laringe los hará pasar lo que ya he comentado en otro artículo, la “conexión” o los puentes que tanto trabajo cuestan pasar y que son la pesadilla de todo cantante.


Por el momento les deseo una buena práctica con la laringe y que esto los haga cantar mucho mejor.

Eddie Robson
Vocal Coach
President & Founder IVT

ARTÍCULO DE CANTO